Sabemos que comenzar una práctica de yoga puede generar muchas dudas, especialmente si es tu primera vez. Por eso, hemos reunido algunas de las preguntas más comunes para ayudarte a comprender mejor los beneficios del yoga
El yoga combina movimientos suaves con estiramientos sostenidos y posturas específicas que ayudan a aumentar la flexibilidad muscular y articular con el tiempo. Además, muchas posturas implican mantener el propio peso corporal, lo que fortalece músculos profundos y superficiales, mejorando la fuerza. La práctica constante también entrena la propriocepción (la percepción del cuerpo en el espacio), lo que incrementa notablemente el equilibrio.
Sí. Diversos estudios han demostrado que el yoga tiene efectos positivos en la regulación del sistema nervioso y el equilibrio hormonal. A través de técnicas de respiración consciente (pranayama), meditación y movimiento lento y enfocado, el yoga activa el sistema nervioso parasimpático, el cual está asociado con estados de calma y descanso. Esto reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y mejora síntomas relacionados con la ansiedad y la depresión, favoreciendo el bienestar emocional.
Definitivamente. A nivel físico, el yoga mejora la circulación, fortalece el sistema inmunológico, alivia tensiones musculares y puede contribuir a reducir dolores crónicos como los de espalda o cuello. A nivel mental, fomenta la claridad mental, la concentración, el autoconocimiento y el manejo emocional. Su práctica constante ayuda a cultivar una conexión más profunda entre cuerpo y mente, promoviendo una salud integral.
Las clases para principiantes suelen durar entre 60 y 75 minutos, aunque pueden adaptarse según el estilo de yoga y el ritmo del grupo. Durante estas sesiones se enfocan en la introducción a posturas básicas, ejercicios de respiración, alineación segura y técnicas de relajación. Todo esto se presenta de forma gradual y accesible, permitiendo a cada persona avanzar a su propio ritmo sin sentirse presionada.